domingo, 17 de diciembre de 2006

FICCIÓ

I
Siempre se habla de uno mismo, pero casi nunca de manera tan directa. Si se es suficientemente sincero, entonces las cosas llegan. Ése es el caso de “Ficció”, una película más disfrutable que admirable, cuyo contenido hace olvidar la forma hasta al más cínico aunque, al fin y al cabo, no sea más que una historia de amor inconfesado.
Porterodelantero

II
Sobre el papel sólo hay una línea escrita: Àlex, un director falto de ideas, se refugia en la casa de campo de un viejo amigo. En cambio, sobre el lienzo blanco de la pantalla quedan reflejadas emociones más complejas: la crisis de los treinta, los años que pasan en una relación matrimonial que permanece casi hasta el final en fuera de campo y el coqueteo con una desconocida que, con miradas cargadas de expresividad, adquiere las dosis necesarias de complicidad. La cámara se acerca a sus personajes y se parte en planos contraplano para dibujar con precisión ese terreno tan pantanoso que son las relaciones humanas.
Tom Courtenay

III
Cuando nuestra realidad deja que nos vayamos apagando lentamente es peligroso perderse en una niebla dulce de ficción que nos acaricie la piel. La realidad tarde o temprano acaba irrumpiendo como la punta de un barco de hierro viejo. Entonces ya no queda más remedio que devolverle a la niebla sus caricias mientras se deshace. La única diferencia entre realidad y ficción es que la realidad dura más.
Anomia

4 comentarios:

Nuwanda dijo...

Sentimientos contenidos que van creciendo a medida que avanza el metraje.
Bonita narración, natural y realista, de contar una común historia de amor, sin pretensiones ni grandes superproducciones, con personajes sinceros y creíbles.

Sentirse identificado en la pantalla, en el fondo, reconforta.

porterodelantero dijo...

Cuando se habla de cosas cercanas es cuando se es más universal ¿Sabrá eso Amenábar?

Anomia dijo...

Su parecido con Lost in Translation quizás sea motivo de debate

Goku dijo...

Mentre que "A la ciutat" les convencions socials i l'estatus eren totalment castradors del veritable jo dels personatges, aquí això es barreja amb les "limitacions" per protagonista. L'espectador queda atrapat a la història i participa del seu viatge amb ganes que tot això sigui superat sense que li importin les conseqüències.